martes, 23 de junio de 2020

GRAN FONDO LA UNIÓN DE LOS 7 LAGOS 2018

Si hay un evento de Gran Fondo en Argentina que se lleva la admiración de muchos ciclistas es especialmente este que se realiza en la Patagonia con un recorrido que va de San Martín de los Andes a Villa La Angostura un año y viceversa al siguiente.
No solo llama la atención por los paisajes en que se desarrolla el evento, sino también por la organización, la recepción por parte de los lugareños y la calidad de servicios que se prestan en la zona.
Desde mucho tiempo he querido participar en él y es así que nos hemos prometido junto a mi amigo Jorge que lo haríamos en el 2018.
Aproximándose la fecha de inscripción me comunico con Jorge quien me comenta que no va a poder ser porque se había inscripto en una maratón que justamente coincidía con la fecha ciclista.
Uh, que macana, me dije, solo no me daban ganas de ir.... pero.... un whatsapp esperanzador llega a mi teléfono al día siguiente 💚.... Se trataba de Marisa, una ciclista amiga de Pergamino, que conocí en el Gran Fondo de New York realizado en San Luis 2015.
Me preguntaba si iba a participar de La Unión de los 7 Lagos, ella ya se había inscripto y sacado el pasaje en avión....venite, me dice...
Le comento que ya me había hecho a la idea de no ir.... pero.... por arte de magia, a los 2 días ya tenía la inscripción paga y sacado el pasaje... y en el asiento que linda con el de Marisa !!, jajaja, 😆 era el momento, no podía dejar pasar esta posibilidad de pedalear en el sur argentino.

Los preparativos incluyeron la adquisición de una valija porta bici cuyo despacho por Aerolíneas fue bastante salado...al ingresar a la aeronave Marisa me mensajeaba preguntando donde estaba, ya estoy sentado, le dije, apurate que nos vamos... 😂
Nos encontramos y no detuvimos nuestra charla hasta llegar al aeropuerto de Chapelco, a unos kilómetros de nuestro destino final, San Martín de los Andes.
Marisa ya había encargado anticipadamente nuestro traslado con un servicio de transfer al hotel/hostería La Fontaine, pero antes tuvimos que tramitar nuestro regreso a Buenos Aires una vez aterrizados, pues un paro de pilotos haría peligrar la vuelta.... y así fue, la misma fue demorada un par de días mas.
Apenas llegamos al hotel, nos acomodamos y armamos las bicicletas... mi compañera ya quería salir a pedalear y hacer un reconocimiento del lugar... ansiosa ! 😊
Habíamos llegado el viernes 23/11 y luego de almorzar y descansar decidimos salir por la tarde a pedalear un poco por San Martín de los Andes a ver que nos mostraba.
Vaya sorpresa nos llevamos, un clima perfecto, algo fresco pero invitaba a moverse sobre la bici  y descubrir vistas increíbles que anticipaban lo que veríamos durante toda nuestra estadía. 
Salimos con destino al lago Lácar para tomar la ruta 40 hacia Villa La Angostura, para tener una idea de que nos esperaría el domingo 25/11, día de carrera.
Pasamos la primer noche y luego del desayuno con todo lo que tiene que tener volvimos a salir en las bicis para seguir recorriendo y luego hacer el retiro del kit de competición y asegurar nuestra presencia ante la organización.
Luego de ello, seguimos recorriendo lago, montaña y bosques, el paisaje nos invitaba y no nos dejaba bajar de la bicicleta.
Llegó el domingo y como debíamos levantarnos temprano para ir a la partida, se convino con el empleado del hotel que nos dejaría el desayuno preparado, pues en ese horario, nadie se levantaba... también debíamos dejar antes las valijas de las bicicletas en el transporte que luego de finalizado el evento nos traería las bicis de regreso a San Martín de los Andes.
En el lugar de largada, una banda municipal hacía sonar sus trombones, trompetas y tambores animando a los competidores que nerviosos trataban de ubicarse en algún espacio junto a sus compañeros.
Partida tranquila, saliendo de San Martín de los Andes, todo en una leve subida, así serían unos cuantos kilómetros aproximadamente 11 hasta la entrada al circuito que lleva al Cerro Chapelco...
Este primer esfuerzo desintegraría a unos cuantos, tanto Marisa y yo , juntos,manteniendo la cadencia y reservando las fuerzas.
Llegaron los paisajes, los lagos, los puentes, las subidas y las bajadas que nos llevaban a sobrepasar los 60 km/hr en algunos casos.
Llegaron los distintos pelotones, que se desintegraban en las subidas y se volvían a integrar en el final de las cuestas...
Llegaron también los ánimos y las arengas entre ciclistas, vamos, no aflojes, ahora viene en bajada, no pares... y las subidas que no terminan y los cambios de temperatura al entrar en las sombras de los bosques, el aire puro que te pega de frente, el sonido de las ruedas en el pavimento y de los cambios en los distintos momentos de la carrera.
Y luego de mas de 3 horas algunos, mas lentos unos, mas rápidos otros, llega la meta, la ansiada llegada donde todos se aúnan y disfrutan de ese momento, sin importar cuanto se tardó sino dándole importancia a lo que vió, a lo que vivió a lo que disfrutó durante todo el camino.
Fin de carrera y gloria para todos y búsqueda de Villa La Angostura donde nos esperaba el almuerzo organizado para el evento, hamburquesas y choripán, agua y bebidas reconstituyentes... y alguna cerveza artesanal disfrutada mas tarde... y por supuesto la entrega de premios donde Marisa logró un bien merecido 5to puesto.
Regreso por la tarde noche en un micro de la organización a San Martín de los Andes y entonces si, a disfrutar de la buena comida del lugar (antes había que cuidarse).
No todo termina acá, tuvimos un par de días libres pues el paro de piloto nos "obligó" a quedarnos, lo cual aprovechamos para seguir recorriendo las bellezas del sur y seguir compartiendo con otros ciclistas en las mismas condiciones, anécdotas y almuerzos. 
Un video de ello y como prueba  queda en el link a continuación:

Volveremos, seguramente.



1ER ENCUENTRO DE BICICLETAS CLÁSICAS Y ANTIGUAS

El 7 de Abril de 2019 se llevó en San Antonio de Areco, Pcia. de Buenos Aires, el "1er encuentro de bicicletas antiguas y clásicas", organizado por el club de bicicletas antiguas y clásicas del mismo lugar del encuentro.


Una fiesta que fue preparada con mucha antelación y mucho trabajo de los componentes del club, al cual asistieron y formaron parte todos aquellos que tuvieran una bicicleta del estilo de la muestra.
Por suerte el clima acompañó y la asistencia sobrepasó a lo estimado.
Encontramos bicicletas de todo tipo tanto ruteras, de paseo o para el trabajo, de distintas marcas y modelos como Bianchi, Automoto, Phillips, Monark, etc.







Variadas transmisiones como de cadena, cardán o incluso engranajes tipo plato.
En mi caso presenté un tandem Gitane Decouverte, francés de 1987





Además de la muestra hubo puestos de comida y una bicicleteada por la mañna con el fin de recorrer parte del pueblo.
Puestos con repuestos y elementos raros relacionados al ciclismo tambien pudimos ver.
El evento transcurrió en la plaza Ruiz de Arellano culminando con música y entrega de premios a las bicicletas destacadas, habiéndose instalado un escenario para tal fin.
Esperamos la nueva clásica que entendemos se repetirá en los años subsiguientes.
































sábado, 17 de octubre de 2015

TOUR DE FRANCE ETAPA ARGENTINA 2015 - SALTA/JUJUY (18-20 Sept 2015 (Segunda parte)

TOUR DE FRANCE ETAPA ARGENTINA 2015 - SALTA/JUJUY (18-20 Sept 2015
(Segunda parte)

      Habiendo completado ya el día sábado la crono, "festejando" con Jorge la actuación lograda sin inconvenientes y habiendo llegado enteros, comenzamos a pensar como encararíamos el domingo que era el "día fuerte".
     Nos esperaba Jujuy  con 132 km  y una altimetría promedio de 1414 mts., trepadas, bajadas, valles, pueblos... el esfuerzo se iba a sentir.


     Ya habíamos vislumbrado nuestros primeros problemas que nada tenían que ver con la carrera en sí.
     Estábamos en Salta y la competencia transcurriría en Jujuy con  partida en su ciudad capital, deberíamos viajar hacia allí pero para eso tendríamos que levantarnos temprano, sobre todo que se había adelantado la partida a las 8:00 de la mañana !
     Decidido nos levantaríamos a las 5 de la mañana.
     Esa noche de sábado cenamos fideos con salsa, compartida con nuestros 4 amigos mendocinos que también se alojaban en el mismo bed & breakfast que nosotros. No solo compartimos la comida, sino también anécdotas varias y sobre todo de la crono corrida.
     Nos acostamos  temprano, ya a las 22 hs. recostados tratando de encontrar el sueño y poder descansar como corresponde, era la único que queríamos.
     Las 5 de la mañana, arriba ! por suerte los encargados del hotel nos prepararon el desayuno, pues ya lo habíamos hablado con ellos... preparativos finales (las bicicletas ya habían dormido dentro del auto) así que salimos de noche rumbo a Jujuy, previas peripecias del GPS de Jorge, que siempre nos hacía dar vueltas de mas %$#"!%$ !
     Surcando la ruta buscando nuestro destino adelantamos a varios autos y camionetas con sus bicicletas atrás o dentro de sus cajas: - Bueno, al menos pasamos de alguna manera a los corredores, ya habíamos arrancado bien, jajaja.
      Llegando a Jujuy comenzó a aclarar , dejamos el auto a 2 cuadras de la zona de partida, armamos las bicis y no decidíamos con que ropa correr, abrigados o no? estaba fresco a esa hora,  yo decidí solo ponerme el jersey y calzas cortas... intuía que esto se iba a poner caliente enseguida...
      Acercándose la hora de partida nos dirigimos hacia ella sobre la plaza Gral. Belgrano y con la iglesia catedral a nuestra derecha.
      Jorge me hizo recordar que nos olvidamos de poner protector solar, lo habíamos comprado especialmente el día anterior, pues en la crono el sol nos dejó ardidas las piernas... no pudimos usarlo, faltaban 7 minutos para arrancar y no daba el tiempo para buscarlo... nos dijimos de todo mutuamente :( .

     La espera de la partida fue calmada por los gritos y chistes de la Mole Moli, que participaba del evento y se encontraba a 3 metros de nosotros, que culeao esta Mole !
      Arrancamos !... ya enseguida una caída debajo del arco de partida de un ciclista que enseguida fue ayudado a levantarse, salí  tranquilo pero fuerte en un principio, con mucho cuidado porque enseguida había una curva a la izquierda y en la ciudad uno nunca sabe que se puede encontrar en el piso, Jorge detrás, pero lo perdí en los primeros kilómetros pues no respondía a mis gritos para ubicarlo.
      Salida ventosa de la ciudad , aproveché y me puse detrás de la Mole, que casualidad, que mejor que él para tapar el viento !
      A los pocos kilómetros nos pasa un pelotoncito, chau Mole ! yo tengo otro ritmo, culeao ! y lo dejé atrás... buscábamos el cruce de la ruta 9,  autopista que pasamos por debajo y rumbeamos por colectora hacia el hotel Termas de Reyes, lugar donde estaba el puerto de montaña a 1727 mts... nuestra partida fue a una altura de 1273 mts, asi que íbamos subiendo en forma constante y pareja.
    Me sentía cómodo y fuerte, así que iba llevando el pelotón con dos o tres ciclistas mas cuando aparece Jorge por detrás, así fuimos juntos tirando un poquito cada uno.
    Para amenizar la trepada yo iba relatando lo que pasaba a la vera del camino... uy, riña de  gallos a la derecha !, las dos aves dando saltos en el aire y golpeándose con los espolones de sus patas. 
    Pasada mas de la mitad de la trepada con destino al puerto de altura, Jorge agitado me dice: - Vas muy fresco, no te cuesta ! así era... me sentía fuerte pero no ejercía fuerza, plato chico piñón grande de 30 y que solo el peso de las piernas muevan los pedales, pero constante y con decisión (tengo un equipo compact en la Trek).
      Un amigo de Jorge de 72 años me dice, - Eh ! no te vayas así y luego bajes la velocidad, si tenés resto seguí adelante !...  uh, se enojó el amigo me dije... y bué, pisé y me fui sin parar, el punto mas alto de la carrera estaba llegando y decidí llegar primero entre los de mi pelotón...
       Y así fue nomás, sin saberlo Jorge se venía acercando y luego que crucé  la línea de llegada al puerto de montaña él me pasa raudamente con destino al punto de hidratación al grito de : - Dame la botella cerrada !, cerrada !...
       Ahí nomás retomamos, Jorge con la botella en la mano, yo ya me había hidratado  y  aprovecho para pasarlo.
       A partir de este punto me voy yendo y dejo de verlo,  se queda atrás cruzando algunas palabras con su amigo (el de 72 años) que bien pedalea  (ciclista de joven, de alto rendimiento) quien me alcanza y me pasa, tremendo cuerpo tiene !
       La ruta siguió serpenteando entre el río y la montaña volviendo hacía Jujuy y pasándole por un costado con destino al Dique la Ciénaga.
Todo este trayecto era con curvas amplias y en subida yendo a veces a 20 km/hr y otras a 35/40 km/hr  en bajada, iba en distintos pelotones, que se disgregaban en las subidas y se unían en las caídas del camino.
       Tres niños al borde del camino nos gritaban, se veía su casa en el medio del campo, y los saludo golpeándoles las palmas de la mano con  la mía en el momento que pasaba junto a ellos.
    No puedo dejar de mencionar el paso por la ciudad de El Carmen ya volviendo del Dique la Ciénaga y con rumbo al dique los Alisos. La gente aplaudía a mas no poder, cruzamos la ciudad de punta a punta y participaba señalándonos los pozos de la ruta y saludándonos al paso. Realmente me puso la piel de gallina.
    El dique Los Alisos nos deparaba como un último eslabón antes de llegar a él una curva y contracurva, ambas de 180 grados y en subida que al verlas uno se quería bajar de la bici, pero bueno, se hizo, se cruzó el dique y quedaba la última subida.
    Una trepada de unos 800 metros bien empinada que logró que llevara la bicicleta a 8 km/hr... se sentía el dolor y la posibilidad de algún tirón en la pierna, por lo que los últimos 100 mts decidí bajarme y hacerlo al paso largo (iba a 6 km/hr, no había diferencia casi entre hacerlo con la bici o a pie), de esa manera logré estirar las piernas para luego encarar el tramo final a toda velocidad.
       Ya extenuados la mayoría, nos juntamos entre cuatro ciclistas y empezamos a tirar una vez cada uno, ibamos rápido y no veíamos la hora de llegar, así pasaron varios kilómetros y nos fuimos desmembrando ingresando a la ciudad de Jujuy.
En este último tramo y ya llegando me encuentro con el ciclista de 72 años cuya experiencia logra pasarme y alejarse en los finales 5 km para la llegada.
   Llegada feliz y rápida y detrás mío llega uno de los mendocinos conocidos a quien no había reconocido en un pelotón anterior (disfrazados de ciclistas, todos somos iguales).
   Esperando a Jorge, que llegó unos minutos después, y con la medalla finisher encima busqué la reparadora pasta que nos tenían preparada,  dos platos de fideos al fileto y un par de frutas eran un manjar al que uno no podía negarse.

    Junto a Jorge nos encontramos con  el sr. mayor, que ya estaba disfrutando de una cerveza junto a su esposa , hijo y nuera, un capo el hombre !
    Comentamos anécdotas de la carrera y ya enseguida estábamos haciendo cuentas de como nos había ido, que tiempo, etc, etc... además de preveer como nos prepararíamos para el próximo desafío, el GFNY San Luis (Gran Fondo New York - San Luis) a correrse en diciembre próximo.
     Pará un poco !, le dije a Jorge... dejame disfrutar este momento !